jueves, 28 de mayo de 2015

RELATO DE JABATILLO

Salgo a las 19:40 a una plaza llena de color y algarabía con un ruedo inmenso, me acuerdo de mis hermanos de cercado de segunda y tercera  categoría. Ellos eran más reunidos y armónicos que yo y eran muchos más, mi constitución  me llevó a ésta plaza y es un hándicap para mí, me veo fuerte y soy capaz de conseguir el objetivo por el cual me han regalado una vida en la dehesa. De repente me encuentro con Castella y su capote, al principió me freno y extraño del trapo fucsia pero pruebo a meter la cara y la deslizo suavemente por su tela, con cadencia, ritmo, templadamente y mucha humillación. Me siento cómodo , suelto, oigo los rumores de la plaza valorar mi condición, mi extraordinaria condición y de repente un caballo de oro me cita para valorar mi condición, me duele, me empleo con un pitón e incluso salgo suelto pero mantengo mi condición extraordinaria en capotes y me acuerdo de mi sangre, sangre Nuñez. Siempre nos enseñaron a ir de menos a más, a venirnos arriba ante la adversidad y eso hice, acometer al cite del torero, por abajo, con fijeza y prontitud y a medida que más me sometían, más cómodo me sentía, no me dolía embestir, sólo me dolía no haberme acordado de mí encaste en el caballo sobre todo en la segunda vara. Me vuelven a citar y respondo cada vez con más clase, ritmo, nobleza, entrega, recorrido, transmisión y no miro una tabla para huir, quiero fiesta. De repente el matador cambia el estoque y siento hundir su empuñadura en mi lomo mientras  yo … seguía embistiendo con cadencia, clase, ritmo, nobleza, entrega, recorrido, transmisión. Respeto a quienes cuestionen mi vuelta al ruedo, están en su derecho, por eso no recibí el indulto, pero por la memoria de mi encaste recibí un premio menor, no por ellos menos honroso de la vuelta al ruedo.





La emoción que me hiciste sentir ayer, Jabatilllo, no lo cambio por nada, gracias por haber nacido,  haber sido lidiado y por el juego que desarrollaste, los premios … despojos, tu condición … canela fina.


viernes, 6 de febrero de 2015

EL MONOPOLIO TAURINO

           España es un país de pandereta ó eso dicen, el mundo del toro forma parte de esa pandereta materializándose en una sonaja más. A nivel nacional, vemos que en el servicio eléctrico se reparten ¿la clientela? entre dos grandes empresas. El mundo del toro, caracterizado siempre por sus triquiñuelas y "compadreos", no podía ser menos y también se reparten la clientela entre el señorito ganadero de turno y los toreros que están más vistos que el tebeo.

            Claro si hablamos en términos absolutos, es más sencillo el triunfo de los que están siempre lidiando y toreando, no me negará usted, Don señorito "ganaero" ó torero, que después de lidiar 30 festejos ó torear 100 corridas haya tardes para todo, pasar desapercibido, triunfos y fracasos. Eso es hablar en términos absolutos, si hablamos en términos relativos, hay ganaderos y toreros, que lidian ó torean un 90 % menos y si fracasan ... se le veta, y si triunfa ... también. A los que pagamos ,perdón, pagábamos por ver sus vergüenzas y sus miserias y sus intercambios de cromos, no nos queda ó quedaba otra, que valorar y enjuiciar lo que su monopolio nos permitía ver, propio de las dictaduras, negándonos acceder a otra fiesta más justa y pura que en tiempos la hizo grande. Su cobardía y su chulería y el desprecio con que manejan su modo de vida hace cada vez más denigrante ésta fiesta insostenible con argumentos respecto al toro.

              El repugnante negocio que se ha creado es sencillo:

                                       Empresario + ganadero + apoderado ... todo institucionalizado en la misma persona ... en las ferias gestionadas por éste adorable y respetado señor, lidia mi ganadería, mi torero y a quién deba favores. Si juntas tres ó cuatro más de éste calibre, resultan ferias como las que se van atisbando para abrir 2015.

            A base de repetir y repetir y repetir y repetir y repetir y repetir y repetir y repetir carteles de toreros y ganaderos, crean una única visión del negocio que es la que quieren implementar. El resultado es sencillo, un público adoctrinado que va a lucir palmito y a palmear cuanto ve, aunque sea levantar a un caballo derribado, qué maravilloso espectáculo. Y si sale algún torero ó ganadero que despunte ... desterrado al olvido, no vaya a ser que haga de menos a mi torero y destape su incapacidad profesional.

           Seamos listos y démosles donde más les duele, que es la pela. No renueven abonos no vayan a sus festejos corporativos, no financien sus triquiñuelas y que sean sus acólitos quienes los financien, ah no que esos no pagan ...